Entrevista: Musicalmente Hablando con Sergio Esquivel

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CIUDAD DE MÉXICO.- Encontrarse con uno de los cantautores más prolíficos que ha dado México es un privilegio. Sergio Esquivel radica en Mérida donde desde donde no ha dejado de proyectar sus conocimientos autorales. Un hombre de compromiso con quien desde que contactamos amablemente nos dijo que con gusto se reunía con nosotros para conversar de su carrera y de la inolvidable etapa de los Festivales de la OTI.

Es precisamente el día de hoy sábado 1 de abril que Sergio Esquivel junto con Imelda Miller, Crystal, Gualberto Castro, Yoshio, Jesús Monarrez, Carlos Cuevas recordarán esos tiempos donde frente a un jurado, público asistente y millones de televidentes defendían un tema que los podía proyectar de forma nacional e internacional. Ellos tendrán de invitada especial a Manoella Torres que alguna vez se emocionó con ellos como invitada especial en alguna de las más de 20 ediciones que tuvo el certamen que presidiera el desaparecido Don Raúl Velasco.

EL día llegó y nos reunimos con el señor Sergio Esquivel quien además de contarnos su historia en el polémico Festival, nos dio detalles de cómo nacen algunas de sus grandes autorías como la ya mencionadas y Luciana, San Juan de Letrán entre otras más.

Musicalmente Hablando (MH): Amigos de Digitallpost-Musicalmente Hablando… Antes de decir su nombre, yo quiero decir algo… Estar de moda y ocupar los primeros lugares de ventas y de popularidad, debe ser maravilloso y sensacional., pero trascender la barrera del tiempo con tu música y canciones, seguramente es una bendición. Y eso es lo que le ha pasado al señor Sergio Esquivel al quien tengo el honor de entrevistar hoy.

Sergio Esquivel (SE): Sí, una cosa es llegar a un primer lugar de moda, y otra cosa es trascender el tiempo, porque eso abarca millones de personas, esa es la única diferencia, que tú le puedes cantar a un grupo social determinado, o puedes cantarle a una continuidad. No sabes la cantidad de jóvenes que ahora asisten a mis conciertos, y me dicen “Es que yo lo veía cantar cuando yo estaba sentado en las piernas de mi papá”, eso es maravilloso, tres generaciones.

MH: Sencillamente con algo que no es más que su música, es su inspiración, sus letras… Sergio Iván Esquivel y Cortés, reconocido como Sergio Esquivel.

SE: Yo soy nacido en un pequeña ciudad al sur del estado de Yucatán que se llama Ticul, y en esa ciudad viví los primeros cuatro años, yo estoy seguro que se me metió ahí un “Alushe” que fue el que marcó mi camino hacia la música, luego me trasladé a Mérida donde hice mis estudios de primaria y secundaria, y de la secundaria en esos tiempos, era posible realizar un examen y acceder a una plaza de estudiante la Escuela Nacional de Educación Física que estaba en la Ciudad Deportiva, y así con mis 18 años, entré a la ENR y a los 20 me titulé como maestro, y modestamente, fui mejor promedio de mi generación, y me hizo el favor entregarme mi carta de pasantía el Secretario de Educación Pública en ese entonces, una persona que admiraba mucho, él me preguntó que a dónde quería trabajar, yo le pedí que fuera en Mérida, lo cual me hace regresar, me pusieron a cargo de

una escuela y empecé a dar clases. Mi idea de vida era lograr tener los recursos para poder sostenerme y ayudar a la familia y luego estudiar arquitectura, cosa que no pude hacer porque en un reunión y como siempre sucede, alguien me dijo “Tus canciones me gustan mucho”… “¿Por qué no ganas dinero haciendo eso?”, me hicieron mi primer contrato en un bar y me contrataron por parte de discos Musart para hacer un extended play (EP), con cuatro canciones con un compañero con el que hice primeramente un dueto, fue en el mes de julio de 1967. Sí, hace 50 años. Yo vivo de una hoja en blanco y, a esa hoja en blanco yo le voy a asignar letras, palabras, a musicalizar con mi guitarra, por tanto, mi arma o la herramienta que facilita el trabajo de los compositores como yo son: la literatura y la música.

La mala fortuna es que al irnos bien el compañero de dueto, decidió seguir en solitario, pero a mí me ofrecieron que siguiera cantando donde nos presentábamos. Después de pensarlo en marzo del 68 me vuelvo a la capital de nuevo con una guitarra en la mano, fui a decirle al director de Musart lo que había pasado, cosa que no le agradó mucho, era don Guillermo Acosta, porque había invertido muchísimo, así que tuve que dar la cara.

MH: Regresa a la Ciudad de México, en el 72 inicia lo que es el Festival OTI, pero usted ya tenía años buscando lugar.

SE: Encontré en Orfeón un alivio y esto sucede en 1969 cuando empecé a grabar mi primer disco para Musart, en ese entonces se organiza un festival que se llamaba Festival de la Canción Nacional e Internacional en el Teatro Ferrocarrilero en 1971, yo estaba grabando para Orfeón mi primer disco, y hubo un cambio en la disquera y don Rubén Fuentes se hizo mi director, que me ha enseñado muchísimo y esa enseñanza me ha dado la oportunidad de poder hacerlo yo en Yucatán. Me inscribo en el festival con la canción “¿Dónde está mi amor?” para ese entonces yo ya era amigo de Luis Demetrio, un gran compositor, y llamo la atención de muchas personas, entre ellas recibí una invitación para participar en el primer Festival de la OTI eso fue en el 72 a finales de año, y me inscribí. No pasó nada, fue el primer round de una pelea que se dice “De estudio”, no pasé a la final, me descalificaron.

En el 73 cuando estando en EMI cantando “Qué alegre va María”…

MH: ¿Siempre fue “Que alegre va María”?

SE: Lo del título lo publicó Imelda (Miller) pero no estaba bien enterada. Yo decidí el título que estaba entre varios; “Qué sola”, “Qué lejos”, no me decidía por el título. Estando en un ensayo, en un camerino, pasó por ahí Rubén Fuentes, y la había escuchado desde el pasillo, abrió la puerta y dijo “Quiero esa canción para que doña Imelda la cante”, cuando se la llevé a su casa me dijo “Oiga don Sergio, no cree que su María finalmente va alegre, va contenta”, le contesté “Sí, esa es la lección de la canción”, como ves es una maternidad feliz y eso fue lo que me motivó a poner “Qué alegre va María” un título que ya había pensado.

Y bueno, sucede lo que sucede en el festival que entran tres canciones mías, yo me había comprometido con Jaime Moreno y Jorge Vargas de darles una canción, algunos amigos me decían

“Quítasela a alguno de ellos”, yo obviamente no quería hacerlo… Esa canción se la di a Imelda para Miami y no me preguntó. Don Raúl (Velasco) me habló para pedirme que esa canción entrara al festival, “¿Por qué no la pones a nombre de otra persona?” me comentó… Todo mundo sabe que “La Bikina” es de Rubén Fuentes, pero nadie se ha dado la tarea de ver quién es el autor, y ahí es su nieto, yo le puse la autoría a la persona que inspiró todo el proceso, fue en un pequeño departamento en Narvarte, donde yo tenía un escritorio chiquito que estaba empotrado, y al sentarme se encerraba todo el espacio y no podía dejar pasar a doña Celia (Bonfil) con su pancita, de ese vaivén que tienen las mujeres nació la canción.

MH: La escribe y la inscribe a nombre de su esposa…

SE: Finalmente al paso de los años Celia mi mujer tiene cuatro canciones, ella cobra sus regalías y es miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de México. De ahí gano el derecho de estar en la OTI en el 73, pero no me dejaron cantar, en el 74 tampoco me dejaron cantar, en el 75 tampoco, e el 76 me dejaron cantar y la canción que interpreté y que me gusta mucho cantar que se llama “Carrusel” y ese festival se realizó en las instalaciones de San ángel (Televisa), en un estudio abierto con tribunas para la gente, ahí canté “Carrusel”, y conocí a un productor que estaba en Polygram, que decía que tenía “oído de carpintero”, él me escuchó y lo que no escuchó el jurado él lo hizo, me llevó a Polygram y grabamos el primer disco que fue un éxito “San Juan de Letrán” y grabamos en ese disco “Cuando me vaya” y “Luciana” que fueron dos finalistas del año 77…

MH: ¿Luciana existe?

SE: Claro, existió, era mi prima, prima hermana hija de la hermana de mi padre y ella falleció en un accidente de tránsito. Después de vivir un año la primera vez que vine a la Ciudad de México, una tía me dijo “Tengo una habitación en la azotea, es para el servicio”, pero ellos no contaban con eso, y yo acepté, me fui a vivir con la familia de Luciana, era ella, un primo, una prima que vivía ahí, sus dos niños, y la tía Amalia… El primo estaba siempre fuera porque era agente viajero, y me aceptan con mis 18 años… Ahí conocí a Luciana, y las mujeres en esa época, hablando de 1963… 66, las mujeres estaban a la espera de un hombre, pero no a cualquier hombre… había pretendientes, pero no se formalizaba nada, después la segunda vez que regreso ya no me fui con la tía, quise vivir independiente y pasaron años, volví a ver a la tía y fue cuando volví a ver a Luciana, y esa historia que narro es verdad.

MH: No la imaginó

SE: La imaginación sólo la ocupo para vestir la historia. En el 76 no llego a la final, pero algunas canciones mías, he llegado a la final con algunos intérpretes como Sola. Con Víctor Yturbe con “Todo sigue igual”. Cuando llego a Polygram me hacen cantar toda mi producción y me hace un éxito, y Sergio Esquivel empieza a luchar en programas de televisión y otras plataformas y a ese disco le sigue otro, lo que significó las buenas ventas de los temas de “San Juan de Letrán”, “Cuando me vaya”, “Luciana” y todas esas que fueron de los primeros OTI’s, en el 79 regresando de un viaje me dicen “Ya decidí que vas a cantar en la OTI este año… “Un tipo como yo”, yo no quería porque es una canción íntima, pero estaba pensando que estaban viendo por mí, y acepté, me fui de viaje otra

vez, regresé a poner voz y cuando escucho el arreglo me fui para atrás ya que lo escuché muy tropical, muy antiguo, entonces me dijo el ingeniero de grabación que ya no había tiempo, pero me dejaron la responsabilidad en 24 horas previas a las semifinales, y Jonathan Zarzoza hizo lo suyo en 24 horas sin dormir en casa, nos fuimos al teatro a ensayar y los dos desvelados, y salió un precioso arreglo. Ganamos el tercer lugar y la gente que lloraba no era por eso, si no por lo emotiva que es la canción.

MH: ¿Pero… debió ganar?

SE: El “debió” es como el “hubiera”… no es real, yo creo que si “hubiera” ganado “hubiera” sido otra mi historia, pienso que fue tercero para prepararme poco a poco.

MH: ¿Ganó más perdiendo?

SE: Exacto, por eso ahora que he fungido como jurado en algunos festivales les digo “Un festival es como un pastel, en el cual se cortan muchas rebanadas, el tamaño de tu rebanada es lo que puedes ganar, pero cada rebanada son miles de personas”.

MH: Ya me dijo de alguna forma que esta canción era una canción muy íntima para su esposa… ¿Cómo nace?

SE: Estaba en Culiacán, me fui por dos semanas en una época cuando se hizo una operación por parte del ejército que se llamó “Operación Cóndor”, desde entonces andamos persiguiendo a los narcos, entonces yo tenía un poco de temores y me presenté y la primera semana pasa que los músicos se tardan en aprender mis canciones, que parecen ser muy sencillas, pero no lo son y con esos ensayos y con los ajustes se fue la primera semana, y la segunda semana ya con todo montado entró el aburrimiento de estar solo en la habitación, y salí a caminar y empecé a escribir y en esa semana surgieron dos temas, que si bien no se concluyeron ahí, “Un tipo como yo” y “La novia”, y la escribí pensando en casa… dicen que desde lejos se ven mejor las llamas que en la hoguera.

MH: Pero la gente debe de saber que para Sergio Esquivel no solo fue la OTI, también diversos festivales…

SE: Estuve en Viña del Mar. Con Mónica Igual en Venezuela, además ganando lugares. Con Fernando Riva quien recién falleció: Fui finalista en Vila y fue durísimo, me dieron el premio como “Mejor intérprete”, que en la OTI nunca me dieron.

MH: El Festival OTI no sólo es para Sergio Esquivel la plataforma internacional o nacional, fueron varios festivales musicales en Venezuela, Chile, Puerto Rico, Miami, en muchos lados conde las letras y su inspiración ahí fue donde ganó.

SE: Yo tuve en la OTI dos premios internacionales… uno fue en Brasil con “Que alegre va María”, y el otro fue cuando termina el OTI nacional, que yo había regresado en el 79 con “Nadie se va del todo” que dice una gran verdad porque es difícil abordar esos temas, cuando yo escribí la primera canción nadie creo que había hecho una canción de una mujer en estado de gestación… hubieron

dos que siguieron mis buenos pasos, Paul Anka hizo “Having my baby” y Roberto Carlos hizo “Que bonita te ves esperando un bebé”.

En el 91 México hizo el último OTI nacional, pero tenía el compromiso de realizar en el 92 la final internacional, lo hizo siendo que no hubo festival nacional, y nos invitaron a seis compositores, mi canción fue la elegida, se llamó “Barrio Viejo” y la cantó Rodolfo Muñiz, sobrino de Marco (Marco Antonio Muñiz), Rodolfo la cantó con un arreglo de Eduardo Magallanes, y ganamos el tercer lugar internacional, así que llevo trece participaciones en la OTI, catorce con esa, y dos premios internacionales y muchísimas finales.

MH: Catorce participaciones en total de veinte y estamos hablando de que tenía en mis registros sólo nueve, lo que nos dice que seis estuvieron en esa brecha… Sergio… cuando voltea usted… ¿Es justo cómo lo imaginó?

SE: No, la vida cambia de panorama, tú haces un proyecto y sabes una dirección a seguir, la vida es cambiante, yo he sabido adaptarme a los cambios, me cuestan algunos un poco más, pero yo empecé a grabar en dos canales en Orfeón, y en mi casa tengo un estudio con 114 canales, esa tecnología tuve que cambiar, saberla y utilizarla, ahora estoy en la redes sociales, ya tengo obras en la plataforma, que son producidas para eso, como el disco que acabo de lanzar de cinco temas que es un EP, que se llaman “Sesiones Acústicas, Volumen 1”, porque voy hacer tantos como pueda, será una serie coleccionable.

MH: Una vida dedicada a la música….

SE: Cien por ciento, yo siempre he vivido de eso y nada más… Cobro si mis canciones se venden, cobro por las presentaciones que tengo que hacer, ahora que se están perdiendo las regalías, con el cambio de la tecnología, yo me he refugiado en el canto, acabo de presentar uno con la Orquesta de cuerdas de la Universidad, puro veinteañero, tocando cuerdas… con un respeto, y se hará un disco en estudio.

MH: Ahora que las plataformas dan la posibilidad de poner y hacer el soundtrack de su vida… dentro de ese soundtrack de su vida, Sergio Esquivel está ahí, pero también está con una canción “Poema a mi hijo”…

SE: Él tenía como tres o cuatro años, no recuerdo con exactitud el año porque fueron años en los que yo cantaba mucho en los programas vespertinos, matutinos y de la noche de Televisa, en una de esas actuaciones interpreté “Mi niña de todos los días” que es tierna y todo el tiempo en el camino a casa no le quité el sentimiento a mi hijo que él pensaba que había una diferencia entre el cariño que yo sentía por su hermana y por él. Era difícil explicarle que era complicado cantarle de hombre a hombre que, de hombre a mujer, pero recordé que ya tenía una letra que yo pretendía que se le convirtiera en canción, y es lo que actualmente conocemos como “Poema a mi hijo” y esa historia se la conté a Verónica Castro, estábamos haciendo “Mala Noche No” y Sergio que estaba de vacaciones lo llevé para que conociera cómo se hacía un programa de televisión, y me dice Verónica “Díselo a un lado del escenario” y se lo dije. Fue un momento emotivo, que después fui a un

palenque, se levantó un cristiano y me gritó “Don Sergio, díganos el poema que le dedicó a su hijo” y era extraño que dijera un poema en un palenque, era una letra de canción y quedó como poema.

MH: Siempre será un poema…

SE: Siempre… nunca pondré en duda que así será.

MH: Una de las cosas que tiene tu música es que es descriptiva…

SE: En muchos casos…

MH: La narrativa, la descriptiva que tiene en tu música… ¿En qué momento se dio cuenta que de eso se podría comer, vivir, y mantener a una familia?

SE: Primero escribía muy libre en mis canciones porque no era profesional, era amateur y así echando a perder. Ahora escucho algunas de esas canciones y digo “¿Qué es esto?” era lógico no tenía escuela, un día Tomás Mojarro analizó mi canción “San Juan de Letrán”. “¿Por qué usas el calificativo “Paredes de gran historia”?”, ¿Qué no se te ocurrió “Sucias de historia? Y, empezó a decirme todo esto y me ayudó a mejorar mi leguaje, una canción no es una letra con una melodía, cuando se unen es como esa pared, no son ladrillos y cemento, es una pared, la redacción, la poesía y la música al unirse se convierten en canción.

MH: ¿Y cuándo se dio cuenta que de eso se podía comer?

SE: Cuando me di cuenta que la gente me buscaba por eso, querían verme, escucharme… Yo me dije “Nunca trabajaré en un bar”, me aguanté hasta que alguien quiso que cantara y pagó un peso, no estaba buscando un lugar, pero quería cantar, no quería cantar canciones de otros para una velada.

MH: ¿Alguna vez se dio escribir por oficio?

SE: Un día escuché a Armando Manzanero decir “Yo puedo escribir una canción a ese florero” y tiene razón, llegas a adquirir tal destreza que yo puedo escribir textos de una forma agradable, puedo hablar de un azucarero, de tu taza de café, pero no lo hago, me dijeron una vez “Tú eres un maestro de educación física, eres compositor pero tienes ese espíritu deportivo. Necesitamos un tema melódico que nos resalte las glorias yucatecas de los deportistas” y escribí una canción que se llama “Gloria” para describir un museo de las figuras que han puesto en alto a Yucatán en lo deportivo.

MH: La SACM (Sociedad de Autores y Compositores de México) guarda entre 300 y 400 canciones. ¿Tiene usted más por guardar?

SE: Lo que pasa es que no he dejado de escribir, no soy prolífico de que cada día hago canciones a veces batallo con tres canciones al mismo tiempo, yo espero la madurez como las frutas, se cortan en el momento justo, son pedacitos de vida y no están registradas, no tengo ni idea de cuantas.

MH: Para terminar este gran honor tener esta conversación contigo… ¿Le quedó a deber algo la OTI?

SE: No, la OTI hizo lo que tenía que hacer, me lanzó con calidad, y yo he mantenido un lugar en el corazón del público, podré tener muchos defectos, pero nadie las olvida.

MH: Sin entrar en polémica… ¿Llegaste a ver a alguien cómo un rival a vencer?

SE: No, nunca, cuando escribía un tema para festival, me imaginaba a los más grandes del mundo. No me veía compitiendo con mis compañeros los cuales hice excelentes amigos como (Héctor) Meneses (QEPD), de Felipe (Gil) (Felicia Garza), incluso de Emmanuel. Yo solicité un espacio de la SACM y hacíamos crítica constructiva. En esos años era una competencia sana, era muy rico, todos nos fuimos en el 91 y yo extrañaba competir con ellos.

MH: Maestro, muchas gracias

SE: Muchas gracias y que bueno que eres aficionado a la música, y que te dedicaste a este medio. Saludos a todos y los espero en el Auditorio Nacional con mis compañeros o en un futuro donde coincidamos.

 

Fuente: DigitallPost.mx